RONHINYÀ

20 x 15 cm.
Tinta y làpices de color sobre papel.

Rajuma con 20 años, vio morir a su hijo, a su madre y a sus hermanos.
La golpearon, abusaron de ella y la dejaron en una casa en llamas.
Esto és práctica habitual del ejército birmano para arrasar poblaciones rohinyas.
Trabajo basado en fotografia y texto de Anastasia Taylor-Lind.
DESPUÉS DE LA MASACRE DE 2017. EN 2018, LA ONU HA RECONOCIDO QUE FUÉ UN GENOCIDIO.